el blog de GEYHACHE

Aunque el sector inmobiliario es uno de los que más rápidamente han incorporado las nuevas tecnologías  y gracias a ello pasaron los momentos duros del confinamiento y lo que siguió mejor que otros sectores, la carrera no ha hecho más que comenzar y la entrada del 5G marcará nuevas posibilidades tecnológicas.

Y lo va a hacer a la vez que iniciamos un periodo de crecimiento en el que inversores y particulares van a exigir, lo están haciendo ya, un esfuerzo tecnológico a las agencias inmobiliarias para que sean capaces de satisfacer sus necesidades con el menor esfuerzo posible por su parte. Y las que no puedan seguir la carrera se quedarán atrás, como sucedió hace un año y medio a las menos preparadas tecnológicamente,

La tecnología está ahí en todos los sentidos, desde la promoción del negocio hasta el desarrollo de visitas virtuales, chatbots, reportajes 3D de las viviendas, realidad aumentada, visitas telemáticas… Con una video visita o a través de la web, pueden mostrarse al cliente todas las viviendas que se tengan en cartera y todos los rincones de cada una de ellas.

Y la primera herramienta, ineludible en la reconversión que viene, es la página web. Y no precisamente una web amateur, esa que nos hace el amigo del cuñado o ese chico que estudia informática o cualquiera de las aplicaciones gratuitas o CRMs. Para jugar en esta liga hay que disponer de una herramienta profesional, escalable, con garantía de continuidad y a la que se le puedan conectar el resto de herramientas para las visitas virtuales, el chat on line, el blog con contenidos, la news letter, la atención individualizada, un buscador ágil, el posicionamiento en Google…Y es que Internet, Google y la tecnología móvil son las claves tras el coronavirus.

Una vez diseñada y realizada la web, el siguiente desafío y posiblemente el más importante, es el de posicionarla para que pueda ser encontrada entre los millones de páginas webs que existen, algo imposible de conseguir si no ha sido hecha por profesionales que tengan en cuenta los criterios SEO.

Los compradores ya no contemplan otra posibilidad que no sea Google para buscar vivienda y están muy bien informados de los precios de mercado, sabiendo utilizar ya herramientas de tasación gratuitas. Y en cuanto a los vendedores, que buscan un profesional que les ayude, lo hacen con conocimiento, es decir, quieren una empresa de confianza, que tenga una buena reputación y que les ofrezca garantías de que la venta llegará a buen puerto. Para todos ellos son los ahorros de toda su vida, actuales y por venir,  lo que está en juego.

La reputación on line del intermediario inmobiliario es cada vez más importante. Y es on line porque tanto comprador como vendedor son ya expertos en Google, y buscan la oferta inmobiliaria y los mejores profesionales de su zona directamente en este buscador y cada vez menos en los portales inmobiliarios de forma directa.

La crisis del coronavirus ha enseñado al profesional inmobiliario con vocación de permanecer, que las decisiones que tome deben ir en línea de invertir más en sí mismo, de crear su propia estructura de presencia y venta en la red, incorporando tecnología reputación y posicionamiento. Y de depender menos de plataformas externas.

Más tecnología, mejores webs orientadas al SEO,  esfuerzos en la reputación on line,  artículos  empresariales orientados, posicionamiento individual del producto en forma long tail, posts de posicionamiento geográfico, control de las posibilidades de Google, optimización de los costos publicitarios explorando nuevas formas de visibilidad, campañas SEM y SEO gestionadas por profesionales, creación de opiniones positivas, redes sociales, blogs informativos con movimiento y contenidos, posicionamiento en inglés, francés o alemán…Internet y Google son las claves.

Hay que ajustarse a un mercado que ha cambiado tras la pandemia y no volverá a ser el mismo, porque las relaciones sociales han cambiado y tampoco el cliente es el de antes, sabe más, está más preparado y controla Google y sus búsquedas. Si cuando vamos a un nuevo restaurante en el que nos gastaremos 100 euros como máximo, lo investigamos por internet para conocer sus críticas, ¿Cómo no vamos a investigar a un profesional al que confiamos la operación financiera de nuestra vida? Los nuevos clientes, que han crecido con internet y ahora lo llevan en su bolsillo lo hacen y son ya mayoría. Por eso la presencia en Google y en las redes es tan importante, tanto de nuestra empresa como de los inmuebles que vendemos.

Internet y las nuevas tecnologías ya han cambiado el mundo que conocíamos y con la crisis del coronavirus el inmobiliario debe adaptarse de forma radical a estos cambios…ya no hay medias tintas.

El sector de la intermediación inmobiliaria que entró en la crisis del 2007,  tiene poco que ver con el del 2020 y el que sale de la pandemia ya es otro diferente. Y no podemos estar intentando sobrevivir en un pasado del que sólo van quedando retazos y se va a terminar de perder en breve, sino entender que Google y la comunicación virtual son nuestros aliados obligados y que el futuro cercano se nos tragará si no lo aceptamos.

Diseñar una estrategia propia de visibilidad en Google y redes sociales, un blog con contenidos, posicionamiento y reputación on line, junto con la incorporación de las nuevas tecnologías de visita virtual, chatbots, manejo del Big Data, valoración on line, uso del long tail…  serán la única forma de enfrentarse a los nuevos desafíos que llegan al sector. El coronavirus ha sido una crisis en todos los sentidos, pero también una oportunidad con Google y las nuevas tecnologías como socios necesarios. Y la casa para poder contener y desarrollar toda esa tecnología es una web avanzada y confiable.

Compartido con Aquimicasa

https://www.geyhache.com

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